sábado, 10 de noviembre de 2012


Mañana saldrá el sol… otra vez

-         Ya hemos cogido -una vez más- ese avión, maldito a la ida y bendito a la vuelta, que nos iba a traer a este lugar en ningún sitio, donde ya nos encontramos haciendo el “set-up” inicial, esos ajustes que uno siempre hace cuando cambia su modo de vida habitual por otro radicalmente distinto, que, aunque vaya a ser temporal, exige y requiere multitud de adaptaciones a ese nuevo “life-style” , por suerte, están produciéndose pausadamente y sin mucho ajetreo, lo cual es harto difícil en “la empresa”, en este sentido es algo muy de agradecer, doy fe por pasadas –y desagradables- experiencias.

Pues, aprovechando ese asueto que estos días nos da, voy a explayarme someramente sobre las sensaciones, vivencias y demás de estos últimos días antes del despegue, intensas, como siempre en estos casos, y muchas de las cuales aun retumban en mi cerebro, por lo emotivo de las mismas.

Me gustaría empezar por una de esas cosas que uno siempre hace cuando está próxima una partida a tierras lejanas como la que yo tenía tan cercana en el tiempo… bien, se trataba de algo tan simple como poco habitual, dedicar una mañana, en absoluta soledad a pasear por el pueblo, disfrutar de él, de sus gentes, pararse a charlar con los conocidos, de su vida, de su olor, de su habitualidad… empaparse -por enésima vez- del sabor del sitio donde uno nació y creció… algo que siempre me había reconfortado y me había dejado un buen sabor de boca al acabar el recorrido y la mañana… pues bien, en esta ocasión, no puedo decir lo mismo, mi pueblo está triste, de capa caída y languideciendo, y eso duele, duele mucho… ver mientras uno pasea a gente pidiendo limosna casi en cada esquina, gente que paseaba, como yo, pero porque no tenía otra cosa que hacer, parados y sin esperanza, gente a los pies de los juzgados clamando justicia, gente conocida que esperaba un más que inminente desahucio, gente que siempre había sido alegre, jovial y extrovertida, ahora van cabizbajos, tristes y sin ilusión en su vagar por la vida…y cuando uno es de un sitio pequeño, pues, lógicamente conoce a mucha de esas PERSONAS , con mayúsculas, y lógicamente también, la pena , la tristeza o el desaliento son sentimientos que uno no puede evitar que le embarguen el alma, el corazón y la cabeza, sin duda, en estos 180 lunes, uno de mis mayores deseos va a ser que al volver a casa, esa “oscuridad generalizada” que se cernía sobre mi gente, haya dejado paso a un cielo ya más despejado que sea el preámbulo de un nuevo sol radiante, estoy seguro de que lo conseguiremos entre todos, la historia nos avala, somos hijos de España, y en todos estos siglos, hemos salido de peores, así que, seguro que esta vez no vamos a ser menos.

Los siguientes en la lista son toda esa gente, más cercana en unas ocasiones y menos allegada en otras que estos últimos días se han preocupado en llamar, en preguntar, en dar ánimos o en desear suerte a través de multitud de medios…de viva voz, por watts ap, con un mensaje, una llamada, a través de redes sociales…en fin, podríamos decir aquí también que inescrutables son los caminos del señor; son todos y cada uno de esos mensajes de ánimo muy de agradecer, y a uno le dan fuerza para emprender la aventura que se avecina con más ganas si cabe.

Mención aparte para la familia, como es lógico… aunque ya son más que veteranos en estas lides, nunca es plato de buen gusto y en ocasiones como la que se aproxima, con un riesgo real y tangible, más aun, pero, una vez más, han estado a la altura… cuidados, mimos, atenciones y mil caprichos mas son con los que me han colmado estos días, lo cual, al igual que sucedía con esos ánimos de amigos, conocidos y alegados, viene francamente bien para recargar la batería del “animómetro”, que tan necesario es llevar al 100% de su capacidad.
         
Ya por último, y no menos importante, si no al contrario, dejo mis últimas líneas para ti, mi media naranja, mi mitad, mi vida, mi amor, mi todo… sólo nosotros sabemos lo que llevamos vivido en estos años, pocos (o mucho según se mire), pero sin duda muy muy muy intensos… una vez más has hecho de la resignación una realidad, y no te ha quedado otra que “cederme” unos meses a mi otro amor, a la patria…sé, porque así me lo demuestras, que aunque no te gusten estas cosas (lógico y normal), y por mas enfados, pataleos y demás con los que me obsequias de vez en cuando, al final entiendes -aunque no compartas-, y sobre todo, respetas, esto que hago, que muchas veces no puedo explicarte…porque ni yo mismo entiendo

Siempre te digo lo mismo, y ahora, en estos momentos más que nunca, estoy plenamente convencido de ello, sé que dentro de poco tiempo ya estaremos juntos, asentados y con todo lo que queremos ya en marcha, porque el tiempo pone a cada cual en su lugar, y nosotros llevamos unos cuantos años ya sembrando, con semillas de sacrificio, sudor, esfuerzo y trabajo…y eso, al final, va a dar sus frutos, ya lo verás, ya lo veremos…

Y es que, aunque a veces no lo parezca, porque todo está muy oscuro… mañana saldrá el sol… otra vez

lunes, 29 de octubre de 2012

TODO EMPIEZA POR EL PRINCIPIO...

Uno no sabe bien como empezar, quizás no sepa bien ni por que me encuentro delante del teclado, configurando un blog, "pariéndolo", y , para ser sincero, aùn no se del todo bièn que voy a escribir en él, que va a salir de mi...
Digamos que éste humilde blog nace hoy y aquí, en un lugar en ninguna parte, y a pesar de su juventud, ya tiene fecha de caducidad...6 meses, 180 días...180 lunes en ese mismo lugar de esa misma ninguna parte; en éste tiempo no se cuando,como,donde ni que voy a escribir... el tiempo, ese juez inapelable me lo irá dictando.
Nadie, absolutamente nadie de mi entorno va a saber de la existencia de este "diario de bitácora" , así que única y exclusivamente aquellos que navegando por la red alcancéis esta isla en forma de blog, podréis ser testigos de la aventura que se aproxima, y que voy a compartir con quienes quieran leerme, con quienes quieran escucharme.
Así que comenzamos, no preguntéis quien soy, no preguntéis donde estoy... ese tipo de cuestiones, triviales en este caso, os las resuelvo, si así queréis en la ultima entrega, el el "epilogo" de ésta travesía.
Pues, sin más dilaciones, dedicaré estos días a disfrutar de los mios y de lo mio, tardarè en volver a hacerlo, y también saborearé todos y cada uno de los momentos dulces,inigualables e irrepetibles que nos ofrece un día si y otro también, nuestra tierra, nuestra España...uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde (aunque sea temporalmente), por desgracia son ya no pocas las veces que he tenido que separarme de ella, y cada reencuentro la veo mas hermosa,mas bella y mas encantadora...lo cual dice mucho de ella, pues con lo que la están haciendo...le podríamos decir aquello de "entre todos la mataron y ella sola se murió..."
No os entretengo más, os dejo que voy a ultimar el equipaje para embarcar en ese avión con destino a un lugar en ninguna parte que va a ser mi destino en los próximos 180 lunes, os dejo un hueco en la mochila para todos aquellos que me queráis acompañar.
Espermos que esta oscuridad que se vierte sobre nosotros en la hora de la partida, se transforme en una radiante y reluciente luz en la hora del regreso...hasta entonces...nuestros mejores deseos
LA PACIENCIA ES LA MADRE DE LA CIENCIA